lunes, 22 de enero de 2018

Sobre la frase “libre de cáncer”

Acabo de ver el video de un muchacho muy joven, creo que no debe llegar a 30, que comparte una noticia que muchos enfermos soñamos con escuchar: libre de cáncer. No pude evitar emocionarme con él, debe ser genial que vayas por los resultados y el médico te reciba con tan hermosa y deseada frase: libre de cáncer. Es tan alto el costo que se tiene que pagar por eso, los efectos secundarios de la radioterapia y de la quimioterapia, que sólo pueden valer la pena cuando el resultado de los estudios dice: libre de cáncer. 
Entre paréntesis les comento que a veces pienso que eso de ser “positiva” u “optimista” no sirve de mucho, incluso creo que yo he llegado a límites de ignorancia o tontera al mantener esa actitud. 
Les cuento que, engatusada por ese sentimiento de ánimo, que dicen que es fundamental en la cura del cáncer, esperaba poder organizar una fiesta que mi hijo mayor y yo habíamos bautizado como la “Fiesta libre de cáncer”, después de los resultados del PET en octubre pasado. 
No fue así. Y no será nunca. Eso apenas lo alcancé a entender en esa cita con el oncólogo. Aunque fue tremendamente duro para mí, desde mi ignorancia disfrazada de experiencia, leer frases como “nódulo pulmonar, implante en hueco pélvico, adenopatía cervical, persiste implante mesentérico” y el médico fue optimista cuando me dijo que no era un mal resultado, el golpe vino cuando me dijo: “no vamos a curar, vamos a controlar”. 
No sé si fue la primera vez que lo dijo así, tal cual, o ya lo había dicho y yo no había podido/querido entenderlo. Sí tengo claro que por primera vez me armé de valor y le pregunté al doctor si esperábamos que remitiera el cáncer y me respondió que no. 
Mis resultados nunca serán: “está usted libre de cáncer, regrese en seis meses para hacerle el estudio tal y confirmar que sigue libre de cáncer”. 
Esa noticia ha sido muy fuerte, incluso creo que más fuerte que la de saber que tenía cáncer.  En serio. Por eso a veces pienso que cuando hablamos de ser positivos, optimistas, animosos, corremos el riesgo de no ser realistas, de ser fantasiosos y cuando la realidad te golpea con noticias como ésta, te manda a la lona y levantarte es infinitamente más difícil, cuesta muchísimo más. 
Veía el video y lloraba junto con el muchacho, de la emoción de saber que hay quien se cura y también lloraba por mí, porque, por más positiva y optimista que sea, a mí no me van a decir nunca que estoy libre del pinchi cáncer. 
Escribo esto en vísperas de iniciar, por tercera vez, un tratamiento que consistirá en seis ciclos de quimioterapia, ahora con la certeza de que es para controlar y no para curar. 

Debo empezar a idear otro pretexto para organizar la fiesta pendiente. No sé, tal vez el pretexto pueda ser la vida, así, sin más 

6 comentarios:

  1. Ahora entiendo, lo que es cargar con un saco tan pesado, porque pues es fácil opinar pues yo no lo cargo... Tu pinchi cancer tambien es nuestro, a nosotros tambien nos duele, y al decir que hay que ser optimista, es solo porque no sabemos que mas decir. Vamos a hacer una fiesta cuando pasen las quimioterapias mentadas para festejar que ahora lo tendremos controlado. Te quiero mucho comadrita.

    Denisse Varela.

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    1. Muy cierto lo que dices de que mi pinchi cáncer también es de ustedes, seguro ése será otra entrada de este incipiente blog. ¡Claro que haremos una fiesta del cáncer bajo control! Yo también te quiero comadrita.

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  2. Tú adversidad y todas las nuestras segura debes estar que las conoce el Señor, El,el mayor de todos sufrió toda clase de dolor no quedó exento, pues sabe que es solo a través de estas pruebas trascenderemos como el oro en un crisol. Déjale llevar tus cargas búscalo, El sabe de ti, pues tiene presentes a todos aquellos que como tú, sirven al prójimo incansablemente. Te quiere Lulú Deseo tu alivio con todo mi corazón.

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    1. Muchas gracias por tus palabras de ánimo Lulú, en esa búsqueda estoy, créeme. Yo también te quiero.

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  3. A veces siento que el universo conspira para que pasen cosas y nomás podamos preguntarnos pa qué estamos aquí. Cuando me senté a hablar contigo jamás pensé que pudiera contestarse de forma tan simple esa pregunta. Por ocasiones así es que me queda claro que sí, el universo conspira. Conspiró para que sepas que estás en mi remisión y en mi esperanza de que siga en remisión en dos meses que vuelva a ver a mi onco; estoy en cada hora de cada una de tus quimios próximas y de esa pachanga que podemos hacer cuando quieras. Conspiró para recordarnos que estamos. Estoy contigo, allí, con este pinchi cáncer. Abrazos hartos.

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  4. Hay que hacer la fiesta así sin más!

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