jueves, 4 de agosto de 2022

4 de agosto

¡Caramba! Más de un año sin escribir. No tengo idea de la razón de no haber escrito, lo cierto es que hoy se me ocurrió compartir con ustedes lo siguiente.

 La tensión empezó unos días antes. Por ahí del 28 de julio tuve un sangrado inusual, que no podía ser la menstruación porque apenas unos días antes había tenido otra… Me prometí y les prometí a mis hermanas que llegando a La Paz iría a hacerme el papanicolau y así lo hice. Cambié de médico por alguna extraña razón, pensé que si algo estaba mal sería mejor que me atendiera algún médico del ISSSTE. Tras la primera revisión, el ginecólogo de inmediato ordenó los estudios. Entre el 28 de julio y el 4 de agosto hay apenas siete días, siete días que pasaron rápidamente entre citas médicas, laboratorios y resultados, a la vez, esos días pasaron con mucha lentitud, el tiempo cobra una dimensión distinta cuando se está a la espera de los resultados de estudios médicos, creo que muchas personas coincidirán conmigo en esto. 

En este tramo siempre estuve acompañada de Marisol, amiga de mucho tiempo y que me demostró que su amistad es a prueba de todo. 

Finalmente, el 4 de agosto de 2015, fuimos al laboratorio por la tarde a recoger los resultados. No abrimos el sobre en el lugar, ni siquiera en el carro. Nos esperamos a estar en la casa. Llegamos y nos sentamos a la mesa, en el comedor de mi antigua casa. Abrimos el sobre y por fin, leí muchas palabras que en el momento no me dijeron nada, estaba como en las nubes. Poco a poco las palabras fueron cobrando sentido, sobre todo la palabra “carcinoma”. Me quedé pensando en esa palabra… carcinoma, carcinoma… y entonces le hice a Marisol la pregunta más absurda, torpe y hasta tonta: ¿Carcinoma es cáncer, verdad? De ese tamaño era mi incredulidad. No recuerdo la emoción exacta del momento. Sólo recuerdo la sensación de un color oscuro que invadía mi cuerpo y me oprimía todos y cada uno de los músculos, sin dejar espacio al aire, como si todo el cuerpo estuviera apretado. No lo puedo explicar de otra manera. 

Han pasado 7 años desde ese día 4 de agosto. Mi vida dio un vuelco, nada volvió a ser como antes… 

Gracias a Dios, a la ciencia y a los médicos, he recuperado la salud. Por ahora han quedado atrás momentos muy difíciles en los que fueron fundamentales la compañía y el apoyo incondicional de mi mamá, mis hijos,mis hermanos, mis sobrinos, mis amigos cercanos y muchos otras personas que me mostraron su cariño de muchas maneras y ahora considero como amigos y a quienes estaré eternamente agradecida. 

Justo hoy, 4 de agosto de 2022, voy camino a la Ciudad de México a realizarme un estudio que me hago cada tres meses. Desde hace un año y medio el estudio dice que no hay actividad inusual en las células de mi cuerpo, estoy limpia, dice mi oncólogo. Siete años después, estoy limpia. La expectativa eran 7 años y estoy limpia. Nada está escrito. 

1 comentario:

  1. Que felicidad hermana! Por una vida larga y llena de salud, que así sea!

    ResponderEliminar